EL CINE Y SUS VOCES

ENTREVISTA
Philippe Lioret; realizador de El Faro

Por  Alejandro Frías

Dentro de la XLVII Muestra de la Cineteca se exhibe El Faro (L’Equipier, Francia, 2004), sexto largometraje del realizador parisino Philippe Lioret. La película, de hecho, se exhibió en el pasado Festival de Cine Franco Mexicano 2005, donde el realizador visitó la Ciudad de México para presentar la película y platicar con la prensa.

Experimentado diseñador de sonido, rubro dentro del cual cuenta con una carrera más larga que como realizador, Lioret debutó en la dirección con Tombé du ciel (1993), con Jean Rochefort y Marisa Paredes, para luego seguir en el rubro de la comedia romántica con Tenue correcte exige (1997), hasta la que es una de sus comedias más exitosas, El Desliz (Mademoiselle, 2001), con Jaques Gamblin y la guapa actriz Sandrine Bonnaire, esta última también protagonista de El Faro.

La película está ambientada en 1963 y narra la historia de un tímido hombre, Antoine (Grégori Derangère), que llega a la isla de Ouessant, en la región bretona de Finistère,  cercana al Reino Unido. Antoine es un experto relojero, que se instala en la casa del matrimonio formado por Yvon (Philippe Torreton) y Mabé (Sandrine Bonnaire). Yvon se dedica a cuidar por temporadas el faro de la isla, instalado en un minúsculo islote al que  sólo se puede acceder por barco. Al principio, Yvon estará reticente para aceptar a Antoine, ex combatiente en la guerra de Argelia, como asistente en la faena de cuidar el faro, por su inexperiencia y, en especial, por venir de otra región de Francia, un extranjero a los ojos de los demás isleños. Todos ellos forman una comunidad cerrada, que pondrán muchas barreras a Antoine para aceptarlo. Sin embargo, con el tiempo a Yvon le irá cayendo bien el siempre sonriente y amable Antoine, al ver que funcionan como equipo, hasta convertirse en entrañables amigos, una amistad que quizás se vea amenazada por el amor que Antoine empieza a sentir por Mabé.
 
En entrevista Philippe Lioret habla sobre su película y algunos aspectos de la filmación:

A.F. ¿Hasta qué punto fue su intención reflejar los conflictos y prejuicios sociales por parte de los bretones hacia la gente de otras regiones?

P.L. Los prejuicios de una comunidad siempre son los mismos. Francia es un país muy visceral, muchas regiones de la campiña viven como en el pasado todavía. Los prejuicios raciales casi siempre son los mismos en todas partes. Antoine llega de otra región de la  Francia continental, se instala en la isla y se enamorará de la mujer de otro hombre. El viene de un lugar casi limítrofe, tan sólo a unos cuantos kilómetros de la isla, aunque no se quedará atrás con respecto a los prejuicios, ya que también piensa que la isla es una región de idiotas. La cinta se ambienta en una isla, pero trata sobre los nacionalismos.

A.F. ¿Qué tan complicado fue el aspecto de los efectos especiales? ¿Recurrió a tecnología digital?

P.L. No hay efectos especiales como tales. Varias tomas externas del faro y las del barco en alta mar, las hicimos de día y al natural. Hubo sets para ciertas escenas, como las del faro. Pero si te refieres a la parte de la tormenta, todo lo que es viento y lluvia son reales.

A.F. ¿Los bretones han visto la película? ¿Qué opinión le dieron al respecto?

P.L. El filme lo rodamos en su mayor parte en la Isla de Ouessant. Posteriormente, preparamos una proyección ahí, a la que acudieron cerca de 460 personas de la misma isla, y eso que tiene tan sólo 500 habitantes. Estaban muy interesados en la película, en el resultado final y les gustó. Como anécdota, al terminar la proyección un hombre se me acercó de la tercera fila y me dijo: “Yo fui quien cuidó el faro aquel año de 1963”. Luego, emocionado, me señaló a otro hombre, diciendo que fue su ayudante en dicho trabajo.

A.F. ¿Y se llamaba Yvon de casualidad?

P.L. A lo mejor, porque todos se llaman así por allá (risas). Además, me comentó también que les había pasado algo parecido con el asunto de la tormenta, la falta de comunicación por radio, los peligros, etcétera, y que incluso tenían un gato como el de la película. Aplaudieron mucho al final de la película, porque habían vivido en carne propia todo lo que vieron en pantalla, relacionado con cuidar ese viejo faro.

A.F. Philippe Torreton (Ca Commence aujourd’hui, Félix et Lola, Monsieur N.,...) es un actor que admiro mucho. Me parece que es un actor con mucha fuerza histriónica. ¿Había pensado en él para el personaje de Yvon al escribir la película?

P.L. En realidad, tuve contemplados a varios actores, como a 6 más o menos, para el personaje de Yvon. Era muy importante para mí que supieran transmitir la fuerte  personalidad del personaje. Sinceramente, di con Philippe por casualidad. Es un actor increíble, hizo un magnífico trabajo y dio bien su personaje.

* Alejandro Frías es periodista cinematográfico

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Comentarios: ernesto@cinevertigo.com
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